¿Pueden tratar los terapeutas la infidelidad en las parejas? La buena nueva es que sí se pueden. Sin embargo, requiere trabajo y compromiso. Recientemente he asistido a un taller clínico ofrecido por los doctores John y Julie Gottman y el Instituto Gottman sobre “Tratar la Infidelidad y el Trauma en las Parejas,” y pensaba en compartir algunos de los aprendizajes. El camino para sanar de la infidelidad por medio del Método Gottman de Terapia de Parejas pasa por tres etapas: la Reparación, la Sintonización, y la Adhesión.

La primera etapa, la Reparación, no se trata de perdonar, sino que se trata de que la pareja que ha traicionado, digamos la Pareja Traidor, reconozca que ha herido y traicionado a su pareja y esté disponible para escuchar el dolor de su pareja y contestar sus preguntas sobre la traicion. Se trata de la responsabilidad y la transparencia. En esta etapa, la terapeuta se esfuerza para mantener constructivo el proceso. Es importante darse cuenta que, como resultado de la traición, la Pareja Herida, puede tener síntomas del Desorden del Estrés Post-Traumático (PTSD), como pensamientos intrusos, angustia intensiva emocional y/o fisiológica en reacción a las provocaciones de trauma, hiper-vigilancia, y cambios negativos en estado anímico, pensamientos, y comportamiento. Entonces, es crítico que el terapeuta mantenga constructivo el proceso para evitar empeorar las síntomas de PTSD de la Pareja Herida (por ejemplo, el terapeuta sugiere que la Pareja Herida no haga preguntas sobre los detalles del sexo durante la aventura que podrían provocar imágenes traumatizantes en la mente de la Pareja Herida). Sin embargo, en contraste con otras terapias, el terapeuta Gottman no regula hacia abajo o minimiza las emociones durante esta etapa. Más bien, puede ser necesario diferenciar las emociones negativas de la crítica y del desprecio y ayudar a la Pareja Herida a expresar las emociones negativas sin ellos.

En esta etapa, la pareja no habla de por qué ocurrió la aventura. En esta etapa no se discuten la insatisfacción matrimonial ni la soledad ni el aislamiento antes de la aventura. Sería prematuro hacerlo en esta etapa y podría llevar a la exoneración de la Pareja Traidor y a la culpación de la Pareja Herida. Independientemente de las circunstancias matrimoniales, la Pareja Traidor hizo una decisión de violar la confianza y el compromiso y de tener una aventura y tiene que asumir responsabilidad por sus acciones.

Al mismo tiempo, es imprescindible que el terapeuta no sea juicioso y asegure que tanto a la Pareja Herida como también a la Pareja Traidor se le de apoyo y empatía terapéutica. Es un baile delicado que el terapeuta he de negociar.

Esta etapa puede ser bastante prolongada y puede incluir muchas preguntas sobre la aventura por la Pareja Herida (con la exclusión sobre detalles del tipo del sexo durante la aventura, por motivos ya explicados). La Pareja Traidor ha de ser disponible para contestar las preguntas de la Pareja Herida y para ser más responsable y transparente en el presente. La sanacion requiere que la Pareja Traidor escuche el dolor de la Pareja Herida y entienda lo que le está pasando. La expiación es más que decir “Lo siento”: es un proceso largo y lento de mostrar el remordimiento y la voluntad de reparar. Es sólo por este proceso largo y lento que pueda ocurrir la sanacion. La expiación puede ser un proceso doloroso, “pero la pareja puede surgir con una nueva comprensión, aceptación, perdón en ciernes, y esperanza” (Gottman & Gottman, 2016).).

Tratar la infidelidad

La segunda etapa de tratar la infidelidad, la Sintonización, se trata de aprender cómo “sintonizar” a los intentos de conexión de su pareja, sus necesidades y sus sentimientos. En esta etapa, la pareja aprende cómo procesar sus intentos de conexión fallados y los incidentes lamentables para que puedan entender cómo se equivocó la comunicación. El ejercicio principal empleado para eso se llama Las Secuelas de un Incidente Lamentable o una Disputa. Se puede emplear este ejercicio para revisar tanto a los eventos relacionados con la aventura como también a los eventos no-relacionados a la aventura. Sin embargo, no se le emplea para tratar de la aventura en su enteridad, sino con eventos muy específicos dentro de la aventura. Indirectamente, en esta etapa, puede ser que la pareja empiece a entender por qué ocurrió la aventura, pero no trabajamos con esto directamente.

Las parejas que tienen aventuras tienden a evitar el conflicto. Para revocar esta tendencia, el terapeuta les enseña nuevas habilidades para manejar el conflicto. El terapeuta emplea varios ejercicios para revocar el evitar el conflicto; para ayudar a la pareja a dirigirse a lo que sienten y lo que necesitan el uno del otro en cuanto de su problema; para escuchar y validar estos sentimientos y necesidades; y para ayudar a las parejas a profundizar su conversación, tratar con sus problemas perpetuas estancadas, y llegar a un compromiso. También puede ser que el terapeuta necesite ayudar a la pareja a poder manejar la excitación fisiológica difusa (o la inundación) y tomar un descanso para calmarse.

El terapeuta también ayuda a la pareja a ser mejores oyentes y crear y ritualizar la conexión emocional cotidiana. El terapeuta introduce a la pareja las herramientas que les enseñan a ser mejores oyentes, a expresar sus necesidades, y a crear un rito calmado de conexión emocional. El terapeuta también trabaja con la pareja en expresar el cariño y la admiración el uno por el otro y el aprecio y la gratitud por las contribuciones del uno al otro a la relación. Además, la pareja aprende a tener un rito diario de una conversación de apoyo para aliviar el estrés que viene de afuera de la relación. Finalmente, el terapeuta sugiere que tengan una reunión semanal del Estado de la Relación en donde hablan de sus sentimientos y necesidades de una manera calmada para que puedan crear conexión emocional sin conflicto.

Tratar la infidelidad

La tercera etapa de tratar la infidelidad, la Adhesión, se trata de establecer la Confianza, el Compromiso, y la Lealtad. La Verdad se basa en la transparencia, la verdad, el conflicto constructivo, el procesar las heridas emocionales del pasado, y la sintonización, los cuales empezamos a crear en las dos primeras etapas. En la tercera etapa, continuamos este trabajo y construimos hacia el re-compromiso y la lealtad por medio de trabajar en el aprecio. Las parejas también hablan a propósito sobre los valores que dan sentido a sus vidas, los sueños que tienen por su futuro individualmente y como pareja, y sus metas para cumplir estos sueños. También el terapeuta ayuda a la pareja a reavivar su pasión y su vida sexual. Esta etapa “profundiza la confianza íntima, la inversión en la relación, y el compromiso por medio de aplicar las habilidades de la conversación íntima y la auto-revelación al asunto de la intimidad física” (Gottman & Gottman, 2016). Se trabaja para renovar y/o fortalecer la relación sexual, de este modo promoviendo más conexión en la relación y ayudando a asegurar el compromiso duradero.

Finalmente, en la etapa de la Adhesión, el terapeuta ayuda a la pareja a entender que la traición subsecuente y el comportamiento indigno de confianza tendrán costos severos o consecuencias negativas en la relación. No es un castigo, el cual puede implicar la venganza, sino una respuesta razonable a la angustia que crea la traición. Este costo alto se para como un incentivo para finalizar la sanacion de la traición y para cambiar los patrones que llevaron a la traición en el principio. El terapeuta ayuda a la pareja a definir específicamente qué serán las consecuencias de la traición subsecuente y de ponerse de acuerdo.

Una vez que la etapa de La Adhesión sea cumplida, la terapia pueda empezar a avanzarse hacia la terminación. Durante la etapa denla terminación, el terapeuta ayuda a la pareja a preparase para posibles recaídas (i.e., incidentes lamentables o intentos de conexión fallados futuros) y qué hacer si y cuando ocurren.

El matrimonio que resultará de este proceso probablemente no será igual que el matrimonio antes de la aventura. Sí, los terapeutas pueden tratar la infidelidad y las parejas pueden recuperarse de la traición, pero el matrimonio que resulta muchas veces es un nuevo matrimonio. Aunque la cicatriz de la traición quizás no desaparecerá de completo, hay una oportunidad para la esperanza, la confianza, el compromiso, y la intimidad renovados.

Referencia

Gottman, J., & Gottman, J. (2016) Treating Affairs and Trauma: A Gottman Approach for Therapists on the Treatment of Affairs and Posttraumatic Stress. Seattle, The Gottman Institute.

© 2017 Michael Brown, MSC, LMFT, dba Happy Couples Healthy Communities

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